El Desafío Técnico
El principal reto de La Kobatxa residía en la heterogeneidad de sus paramentos. Al tratarse de un edificio histórico con una imponente pared de roca natural en su fondo, debíamos evitar una iluminación plana que desdibujara las texturas. El objetivo técnico fue implementar una jerarquía visual donde la luz no solo cumpliera con los niveles de iluminancia requeridos para el uso de hostelería, sino que actuara como una herramienta de zonificación, separando las áreas de tránsito de los espacios de estancia íntima.
Para resolver la integración en la zona de «la cueva», apostamos por una temperatura de color cálida en contraste con baños de luz indirecta de tono frío en las bóvedas superiores. Esta decisión técnica resalta la profundidad del espacio y enfatiza la rugosidad de la piedra sin generar deslumbramientos directos. En las zonas de circulación, la luz se integró en la propia arquitectura mediante foseados lineales y sistemas de control DALI, permitiendo una transición fluida entre los diferentes ambientes decorativos del local.



