El Desafío Técnico
La sede del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro presentaba una dualidad espacial exigente: requería conjugar el rigor visual de las áreas de trabajo continuo con la versatilidad de las zonas de exposición y presentación institucional. La marcada materialidad del proyecto, definida por los cerramientos curvos texturizados y la extensa fachada acristalada, exigía una intervención lumínica que realzara los volúmenes arquitectónicos sin generar reflejos indeseados en los vidrios ni comprometer el estricto control del deslumbramiento (UGR<19) necesario en los puestos operativos.
Para dar respuesta a esta complejidad, implementamos una infraestructura de control inalámbrico basada en el protocolo Bluetooth Low Energy (Casambi). Esta tecnología nos permitió zonificar la instalación y programar escenas dinámicas que adaptan el flujo lumínico y la jerarquía visual de los espacios en función de su uso específico y la hora del día. La transición entre la iluminación de acento para la lectura del paramento de ladrillo y la iluminación general difusa se gestiona de manera automatizada, garantizando el confort visual óptimo de los usuarios, la máxima eficiencia energética y la correcta lectura del volumen interior desde el espacio público nocturno.



